El Gobierno mantendrá el silencio hasta que hable el juez Lleral

Dentro del silencio de radio que impuso el presidente Mauricio Macri a todos los funcionarios del Gobierno sobre el caso Maldonado, el único que podrá cruzar esa línea será el ministro de Justicia Germán Garavano, aunque fuentes cercanas al funcionario confirmaron a Letra P que no hablará hasta que se expida el juez federal de Rawson Gustavo Lleral.

Tal pronunciamiento será la señal de largada para que hable el Ejecutivo, pero fuentes judiciales consideran que el magistado que reemplazó al juez Guido Otranto al frente de la causa por investigación forzada de Santiago Maldonado, podría hablar recién mañana o el viernes, por el desarrollo de la autopsia y porque la fiscal federal de Esquel Silvina Avila solició la intervención de todos los querellantes en el proceso de análisis y reconocimiento del cuerpo hallado este miércoles al mediodía en el Río Chubut.

Aunque se descarta que todos los involucrados le imprimen la mayor celeridad al proceso, el desarrollo de la autopsia y la intervención de todas las partes podría implicar una mayor demora, aunque las versiones que ya difundió la fiscal y los movimientos que adoptó el Gobierno y la Justicia aportan indicios de que el cuerpo hallado sería el de Santiago.

En el Gobierno aseguran que la orden presidencial de silencio se mantendrá “hasta que sea necesario”, pero los tiempos surgen apremiantes en la recta final de las elecciones legislativas nacionales del próximo domingo. La instrucción también se extiende sobre la campaña: el Presidente suspendió los actos de cierre de campaña en Córdoba y otras localidades, aunque la directiva de no hablar también rige para los principales candidatos de Cambiemos en la Provincia de Buenos Aires, como Esteban Bullrich y también para la primera candidata de la alianza porteña, Elisa Carrió, que durante el debate electoral de la semana pasada dijo que había ubn “20% de posibilidades de que Maldonado estuviera vivo en Chile con la RAM”, en referencia a una de las versiones que el Gobierno promueve desde los primeros días de agosto. Este miércoles, sin amilanarse, no pidió disculpas, dijo que no tenía pruebas, pero que se basaba en su corazonadas. Las palabras de la mujer no fueron correctivas y echaron sal en las heridas internas, por el malestar que se respira en el oficialismo desde que Carrió apeló al “20%” de posibilidades de vida de Maldonado.

Quizás para evitar rispideces en los últimos días de la campaña, la orden de silencio resonó para todos los candidatos, pero la principal destinataria sería Carrió. Resta saber si cumplirá con el pedido.

 Fuente: Letra P

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