El gobierno nacional incorporó entre los beneficiarios de las emergencias y desastres agropecuarios a los entes públicos y asociaciones de productores que se ocupan de la recomposición, mantenimiento y mejorado de caminos rurales en las zonas afectadas.
Lo hizo a través de la resolución 32/2019 de la Secretaría de Agroindustria publicada hoy en el Boletín Oficial, que aumenta los alcances del Fondo Nacional para la Mitigación de Emergencias y Desastres Agropecuarios (Foneda).
Los recursos de este fondo están destinados a financiar programas, proyectos y acciones para mitigar y recomponer los daños ocasionados por la emergencia y desastre agropecuario, mediante acciones aisladas o programáticas dispuestas con carácter concomitante y posterior a la ocurrencia del estado de emergencia.
Los beneficiarios hasta el momento eran los productores agropecuarios afectados por eventos adversos en sus unidades productivas, que deban reconstituir su producción o capacidad productiva, y los más vulnerables que deban emprender acciones de prevención o mitigación.
En este caso, especialmente aquellos cuya capacidad de producción haya sido afectada en tal magnitud que dificulta su permanencia en el sistema productivo sin asistencia.
Pero también beneficia a los entes públicos que desarrollen planes, programas o acciones tendientes a disminuir la vulnerabilidad de los productores agropecuarios y las poblaciones rurales.
A partir de la resolución de Agroindustria, se incluyó también “la recomposición, mantenimiento y mejorado de caminos rurales en zonas que hubieran sido declaradas en emergencia o desastre agropecuario a nivel nacional”.
Esta recomposición puede ser a manos de “entes públicos o consorcios camineros y demás tipos de asociaciones de productores”.
La medida precisó que “el mantenimiento y mejoramiento de los caminos rurales son esenciales para evitar problemas ambientales y socioeconómicos, debido a que los mismos suelen modificar el escurrimiento natural del agua y la falta de acondicionamiento agrava las situaciones de anegamiento y evita el normal desarrollo de las actividades rurales”.
Además, puntualizó que “la recomposición de los caminos rurales contribuye a reducir daños por emergencias y desastres agropecuarios, reduciendo, además, la vulnerabilidad de los productores agropecuarios y de las producciones agropecuarias ante eventos futuros».
De este modo, se busca facilitar la extracción de la producción de los campos al momento de la cosecha y mejorando la transitabilidad y accesibilidad a las explotaciones agropecuarias, con los consecuentes beneficios para el movimiento de la producción y la población rural, favoreciendo el arraigo.
Fuente: Télam