La caída de las ventas y del consumo golpea directamente a los comercios y Pilar parece no ser la excepción. Cada vez son más comunes las escenas de locales con las persianas bajas y las noticias de que tradicionales tiendas de los centros de las localidades se ven obligados a cerrar.

Según se relevó, el 15% de los comercios de las cuatro principales calles del centro de Pilar permanecen hoy vacíos. Y desde el Observatorio de Derechos Laborales de Pilar afirmaron que la causa principal del cierre son las tarifas de servicios. “Eso fue lo que en el 70 u 80% de los casos motivó a los dueños de estos comercios a cerrar”, aseguran.

Es que la situación económica no le da respiro al sector. Sólo en enero, las ventas minoristas cayeron 2,28% y registraron así la peor baja en 26 meses. El primer mes del 2019 fue el noveno mes consecutivo de retracción para el comercio local, cuya actividad descendió un 10% a lo largo de todo el año pasado.

Pero además, los últimos datos manifiestan que se están cerrando en promedio 25 pymes por día a nivel nacional y 80 comercios solamente en la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano. Y lo más grave es que, desde entidades como la UIA aseguran que ese número “no llega a representar la gravedad de la situación porque si bien es una cifra enorme de pymes que están cerrando, muchas otras se trasladaron a la economía informal, generando un esquema de precarización productiva que va a tener consecuencias muy graves a futuro”.