Una semana trágica para la educación pública del distrito de Pilar. A pocos días de que comiencen las clases, la comunidad educativa del partido bonaerense se vio conmocionada después de que una parte de la mampostería del techo de un aula de la Escuela 25 del barrio Los Cachorros cayera sobre dos alumnos. Los niños de 6 y 7 años terminaron hospitalizados.

El hecho dejó en evidencia el mal estado de las escuelas del municipio que gobierna el marista Nicolás Ducoté. Es que, esa misma semana se supo también que en la Escuela Técnica N° 1 del distrito, los alumnos debían turnarse para ir a clases por la falta de sillas y mesas. La Provincia había retirado el mobiliario viejo pero, con los alumnos ya en las aulas, no había repuesto aún el material.

El enojo de docentes, padres, alumnos y de la comunidad en general se agravó aún más ya que, semanas antes del comienzo del ciclo lectivo, el Intendente Ducoté se había animado a asegurar en los medios locales que “todas las escuelas están en condiciones de comenzar las clases”. Pero con las primeras semanas corriendo, ya comenzaron los problemas.

La crisis educativa que vive el distrito pilarense no es algo que comenzó esta semana. El año pasado, tras la tragedia por la explosión en una escuela de Moreno, 30 escuelas de Pilar permanecieron cerradas, dejando a 15.000 chicos sin estudiar por 30 días, por problemas edilicios y de infraestructura. Además, se anunció el cierre de bachilleratos de adultos que dejaron a muchos alumnos y jóvenes sin un lugar en donde estudiar, y hasta hace pocos días el gobierno municipal presionaba a favor del cierre del Profesorado de Historia dándole la espalda al reclamo de docentes y estudiantes.

El representante local de Cambiemos, Nicolás Ducoté, se aleja aún más de su revolución educativa prometida en campaña, y Pilar vuelve a ser noticia nacional por hechos de lo más lamentables.