La oposición en la Cámara de Diputados asegura ya tener garantizado el número para sesionar mañana con una agenda de proyectos incómoda para el Gobierno, por lo que el oficialismo piensa una estrategia para neutralizar la convocatoria.

La sesión especial, pedida en conjunto por Argentina Federal, Frente para la Victoria, Frente Renovador y otros bloques minoritarios fue convocada para las 11:30 de este jueves y tiene en el temario una batería de 33 proyectos que no cuentan con dictamen de comisión, y que por lo tanto requerirían de una mayoría de dos tercios para ser aprobados, número que la oposición está lejos de reunir.

Esa es la principal arma de la que se vale Cambiemos para bloquear el intento opositor, pero no evitará que el recinto se convierta en caja de resonancia de una serie de proyectos que meten el dedo en la llaga de un gobierno debilitado por la situación económica.

A su vez, el oficialismo cuestiona la legitimidad de la sesión poniendo el acento en que los proyectos que se intentan debatir no siguieron el camino institucional ordinario de tratamiento en comisión y firma de dictamen.

“Entiendo que desde el otro lado pueden decir que hay que pasar por las comisiones y seguir el trámite legislativo. Hay que tratar el reglamento pero esto es una muestra de descontento de muchos diputados por la falta de convocatoria a las comisiones para debatir estos temas. Como eso no se dio, el recinto es el lugar donde podemos exponer nuestros posicionamientos”, sostuvo la diputada del Frente Renovador, Carla Pitiot.

Fuente: NA