El nuevo protocolo para la interrupción legal del embarazo (ILE) ya es oficial. A través de la resolución 1/2019, primera medida firmada por el flamante ministro de Salud, Ginés González García, se aprobó la actualización de la guía, decisión que calificó como «un imperativo de la política sanitaria nacional en salud sexual y reproductiva».

La medida, que el expresidente Mauricio Macri había derogado, fue publicada en el Boletín Oficial y la resolución explica que el protocolo es «una guía» para que los equipos de salud «cumplan con su responsabilidad en la interrupción legal del embarazo contemplado en el marco jurídico argentino».

«Esto no modifica ninguna ley vigente. Es un instructivo. Es una guía de procedimientos que usa la medicina en otras prácticas para saber cómo proceder, para saber que están haciendo lo correcto y que lo están haciendo bien», dijo este viernes González García en Radio Mitre.

La medida se basa en el fallo «F.A.L. s/ medida autosatisfactiva» por el que la Corte Suprema de Justicia de la Nación determinó que la interrupción del embarazo no precisa una autorización judicial en las condiciones descriptas en el artículo 86 del Código Penal, para casos de embarazos por violación o cuando está en riesgo la vida de la mujer.

El nuevo documento también hace hincapié en la diversidad de género: «El derecho a ILE (…) corresponde a toda las personas con capacidad de gestar (niñas, adolescentes, mujeres, varones trans, personas no binarias, etc.)», indica.

Establece, además, que la decisión de la persona gestante debe prevalecer por sobre la de los médicos, e incluye a la violencia obstétrica como una forma de violencia de género.

También determina que quien se encuentra en dichas condiciones «no puede ni debe ser obligada a solicitar una autorización judicial para interrumpir su embarazo, toda vez que la ley no lo manda, como tampoco puede ni debe ser privada del derecho que le asiste a la interrupción del mismo ya que ello, lejos de estar prohibido, está permitido y no resulta punible».

La resolución de hoy puntualiza que el nuevo protocolo «incorpora las recomendaciones internacionales acerca de los procedimientos para la interrupción legal del embarazo -dosis de medicamentos y aspiración manual endouterina (AMEU)- y refuerza la importancia del acceso rápido a la atención integral, reforzando la necesidad de resolución en el primer nivel de atención y en los tratamientos con medicamentos».

Fuente: DIB