El Gobierno nacional auxiliará económicamente a las provincias para que puedan cubrir la menor recaudación impositiva por la caída de la actividad en el marco de la emergencia por coronavirus, por lo que destinará $ 120 mil millones a través de los Aportes del Tesoro Nacional y a créditos del Fondo Fiduiciario de Desarrollo Provincial.

Ese fue uno de los acuerdos al que llegó el presidente Alberto Fernández el martes cuando encabezó una videoconferencia con los gobernadores.

Los gobernadores y también los intendentes vienen expresaron su preocupación por la recaudación fiscal que se ve afectada por la menor actividad económica y la necesidad, al mismo tiempo de tener que asistir de manera directa a los sectores más afectados.

Uno de los gobernadores que ha advertido su malestar en ese sentido es Omar Perotti, de Santa Fe, quien incluso la semana pasada no descartó la necesidad de recurrir a las cuasimonedas, bonos que emiten los gobiernos locales para pagar sus deudas y que son al portador para agilizar su circulación en todo el territorio, lo que el Gobierno nacional quiere evitar a toda costa.

El Programa para la Emergencia Financiera Provincial tendrá por objeto asistir financieramente a las provincias, mediante la asignación de $ 120.000 millones provenientes de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y otros recursos canalizados a través del Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial.

Fue creado a través del decreto 352/2020 publicado este jueves en el Boletín Oficial, que destacó que el objetivo de esta medida es “sostener el normal funcionamiento de las finanzas provinciales y cubrir las necesidades ocasionadas por la epidemia de coronavirus”.

El mismo también precisó que el Estado nacional, a través del Ministerio del Interior, destinará al Programa durante este año, $ 60.000 millones del Fondo de ATN a las jurisdicciones provinciales.

Por su parte, Interior asignará, mediante resolución, el aporte correspondiente a cada jurisdicción participante, el que será distribuido en cuotas, de acuerdo con los criterios que al efecto se establezcan.

Además, el Estado transferirá al Fondo Fiduciario otros $ 60.000 millones, con el fin de que éste asista a las jurisdicciones provinciales que lo soliciten mediante el otorgamiento de préstamos.

Por su parte, el Fondo Fiduciario suscribirá con la jurisdicción provincial participante un convenio bilateral en el que se acordarán las condiciones del préstamo, debiendo constar, como mínimo, monto y modalidad de los desembolsos; conceptos y rubros a financiar; programación fiscal y financiera de la jurisdicción participante; y condiciones de reembolso.

Los préstamos serán reembolsados por las jurisdicciones en 36 cuotas mensuales, iguales y consecutivas, con un período de gracia hasta el 31 de diciembre próximo; y la tasa aplicable será del 0,10% nominal anual y se calculará sobre el capital ajustado por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER) que elabora el Banco Central.

Los intereses devengados desde cada desembolso se capitalizarán hasta el 31 de diciembre próximo.

Para asegurar el cumplimiento de las obligaciones de reembolso, de los intereses que devengue y de las penalidades que prevea el convenio bilateral, la jurisdicción cederá en garantía las sumas que le corresponda percibir por el Régimen de Coparticipación Federal de Impuestos.

El Fondo Fiduciario deberá restituir al Estado la suma equivalente a los préstamos que haya otorgado, transfiriéndole los reembolsos que hagan efectivo las jurisdicciones participantes del Programa, para lo cual deberá instruir irrevocablemente al Banco Nación a transferir los fondos respectivos a favor del Tesoro Nacional.

Fuente: DIB