La Argentina registrará una recesión del 5,7% y una tasa de desempleo del 10,9% este año, según las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) que se dieron a conocer este martes, en un contexto de fuerte caída de toda la economía mundial debido a la pandemia de coronavirus.

Si bien el organismo no quiso arriesgar cuánto será la inflación ni el déficit fiscal argentino en el futuro porque hay una renegociación de la deuda en curso, lo cierto que los pronósticos ubican al país entre los más golpeados de la región, sólo por encima de Venezuela y Ecuador.

El informe Perspectivas Económicas Mundiales (WEO, por su sigla en inglés) proyecta que la economía del planeta caerá un 3% por el coronavirus y sus consecuencias. Y luego realiza un desglose país por país. Según destacó, el país presentará el tercer peor resultado después de Venezuela (15%) y Ecuador (-6,3%).

El Fondo estimó una caída del PBI de 5,7% este año y una recuperación de 4,4% para el 2021. Dado el panorama de incertidumbre reinante, las cifras difieren un poco de las reveladas días atrás por el Banco Mundial, de -5,2% en 2020 y un crecimiento de 2,2% para el año próximo.

La brusca caída de la economía argentina la justifican en factores internos, como el impacto de los mayores gastos en salud y la cuarentena a la que está sometida la población. Pero también por factores externos: la fuerte caída del PBI de los principales socios comerciales como Estados Unidos (-6%), la Zona Euro (-7,5), Brasil (5,2%) y China, que crecerá un magro 1,2%.

También afectará a la Argentina la baja del precio de los commodities: por reducción de demanda, la soja caería un 5% ó 6%, el maíz cerca de un 10% y también el precio del trigo y la carne.

En un contexto de enorme incertidumbre sobre cómo será la evolución de la pandemia, los expertos ajustaron los números hasta último momento. Pero en el caso argentino no hubo proyecciones de inflación para este año (en 2019 fue de 53,3%) ni de balance de cuenta corriente, como en otros países. Tampoco para 2021 ni 2022.

Al respecto, un vocero del organismo indicó que “para Argentina, por motivo de las negociaciones de la deuda en curso con los acreedores privados, se excluyen del WEO las proyecciones fiscales, de deuda, servicio de deuda (interna o externa) y de inflación. Una vez concluido el proceso, se espera reanudar la publicación de dichas variables. Por razones similares también no se incluyeron algunos de estos datos para Líbano en esta edición del WEO”.

En cambio, el informe estimó el desempleo argentino, que en 2019 fue de 8,9%. Para el 2020 proyectaron una suba al 10,9% y una recuperación más adelante, con un 10,1% en 2021. Para el Fondo, el gran desafío de los gobiernos de países emergentes como Argentina es otorgar ayuda al sector informal que no está registrado. Creen que las naciones que tienen una buena red de cobertura social, como la Argentina, pueden sobrellevar la crisis de mejor forma.

Fuente: DIB