Lan Argentina SA, que desde hace unos años funciona con la marca comercial LATAM Argentina, se va del país y abandonará por completo su operación de vuelos de cabotaje. Según informó, presentará un proceso preventivo de crisis (PPC) ante el ministerio de Trabajo para discutir cómo desvincula a sus 1.700 empleados.

Con esta salida del mercado local, sólo quedan para hacer vuelos entre destinos del país Aerolíneas Argentinas, las “low cost”​ Flybondi y JetSmart y Andes, una firma que viene con serias dificultades desde antes de la cuarentena.

Se trata de la segunda compañía fuerte del mercado de cabotaje local, después de Aerolíneas, y venía pasando por un deterioro de varios años, con balances en rojo en al menos cuatro de ellos. La desregulación del mercado que aplicó el Gobierno anterior, sumada a las devaluaciones, incrementaron fuertemente su déficit. En los últimos dos años, la empresa había acumulado pérdidas por más de 260 millones de dólares, según los balances que el grupo presentó en Wall Street.

Hasta el momento, es la única filial regional de la empresa chilena que tomó está medida luego de intentar, sin éxito, reducir salarios al 50% y otras medidas que no fueron aceptadas por los gremios ni el Gobierno.

Los vuelos internacionales de LATAM seguirán operando, tanto desde Ezeiza como desde Aeroparque, y los aproximadamente 500 empleados que trabajan en este tipo de operaciones no serán desvinculados. Tampoco será alterado el programa de millaje de la compañía, con cinco millones de usuarios sólo en la Argentina, aseguraron a este diario fuentes del sector.

“Latam Airlines Argentina cesa sus operaciones en el país, tanto de pasajeros como de carga, por tiempo indeterminado. Este hecho ha generado la presentación de un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) en el Ministerio de Trabajo de la Nación Argentina”, dice el comunicado de la empresa que tiene presencia en el país desde hace 15 años. 

Menciona que el impacto de la pandemia y la dificultad para “generar acuerdos” para enfrentar la situación actual contribuyeron “a configurar un escenario en extremo complejo”, en el que la aerolínea entiende que no están dadas las condiciones “para viabilizar y sostener a largo plazo las operaciones de la filial”.

Fuente: DIB