El pasado 23 de julio, a los participantes del zoom con el presidente de Alberto Fernández les llamó la atención la ausencia de las cámaras de peso entre las pymes como Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Desde Casa Rosada se apuraron a explicar que era una reunión abierta con empresarios y no con las entidades y que entre los asistentes hubo muchos asociados a CAME.

Lo cierto, es que el gobierno de Alberto Fernández no recibe a la entidad desde que asumió el 10 de diciembre. Cuentan en la Rosada que esto se debe a la escasa representatividad de las actuales autoridades de la entidad en el mundo de los empresarios pymes por lo cual ha optado por omitir a la organización y realizar reuniones sectoriales para atender las problemáticas derivadas de las dificultades producto de la pandemia.

Es cierto también que la entidado quedó muy ligada a Cambiemos, y en esta era posmacrista la CAME, está atravesada por una crisis dirigencial relacionada a falta de credibilidad interna y externa, incluso con sospechas de irregularidades.

En este marco el 16 de julio se celebró una nueva reunión del consejo directivo de la entidad, donde el oficialismo, vinculado al macrismo y encabezado por su actual presidente, Gerardo Díaz Beltrán, sufrió un duro revés al quedar fuera de la nómina de consejeros su principal operador Martín Trubycz, exsecretario pyme del Gobierno de la Ciudad.

En una reunión anterior del consejo directivo, Díaz Beltrán ya había perdido a uno de sus hombres de confianza, José Bereciartúa, ex secretario general de la entidad, quien debió renunciar a su cargo por cuestionamientos internos.

Por su parte Trubycz, que representaba a la Cámara Inmobiliaria Argentina, fue reemplazado por Claudio Vodanovich, poniendo en guardia al resto de las entidades que conforman el consejo directivo de CAME.

La separación de Trubycz se produjo al haber sido salpicado por las sospechas de irregularidades en la administración de una de las empresas vinculadas a CAME, Teipesa SA, de la cual también era presidente. La firma será sometida a una auditoría integral.

Uno de los objetivos de la investigación será la constitución de la empresa denominada Pymetic SA, en la cual Teipesa, junto a otra empresa denominada Feentech SA, son dueñas con un 50% de participación cada una. Pymetic maneja CAME Pagos, que está en el ojo de la tormenta, atento a que el 50% de lo recaudado en lugar de retornar a sus socios queda en poder de Feentech, en cuyo directorio reviste la esposa de Carlos Grosso, Alejandra Alonso Piñeiro.

El pasado 23 de julio, a los participantes del zoom con el presidente de Alberto Fernández les llamó la atención la ausencia de las cámaras de peso entre las pymes como Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Desde la Casa Rosada se apuraron a explicar que era una reunión abierta con empresarios y no con las entidades y que entre los asistentes hubo muchos asociados a CAME.

Lo cierto, es que el gobierno de Alberto Fernández no recibe a la entidad desde que asumió el 10 de diciembre. Cuentan en la Rosada que esto se debe a la escasa representatividad de las actuales autoridades de la entidad en el mundo de los empresarios pymes por lo cual ha optado por omitir a la organización y realizar reuniones sectoriales para atender las problemáticas derivadas de las dificultades producto de la pandemia.

Es cierto también que la entidado quedó muy ligada a Cambiemos, y en esta era posmacrista la CAME, está atravesada por una crisis dirigencial relacionada a falta de credibilidad interna y externa, incluso con sospechas de irregularidades.

En este marco el 16 de julio se celebró una nueva reunión del consejo directivo de la entidad, donde el oficialismo, vinculado al macrismo y encabezado por su actual presidente, Gerardo Díaz Beltrán, sufrió un duro revés al quedar fuera de la nómina de consejeros su principal operador Martín Trubycz, exsecretario pyme del Gobierno de la Ciudad.

En una reunión anterior del consejo directivo, Díaz Beltrán ya había perdido a uno de sus hombres de confianza, José Bereciartúa, ex secretario general de la entidad, quien debió renunciar a su cargo por cuestionamientos internos.

Por su parte Trubycz, que representaba a la Cámara Inmobiliaria Argentina, fue reemplazado por Claudio Vodanovich, poniendo en guardia al resto de las entidades que conforman el consejo directivo de CAME.

La separación de Trubycz se produjo al haber sido salpicado por las sospechas de irregularidades en la administración de una de las empresas vinculadas a CAME, Teipesa SA, de la cual también era presidente. La firma será sometida a una auditoría integral.

Uno de los objetivos de la investigación será la constitución de la empresa denominada Pymetic SA, en la cual Teipesa, junto a otra empresa denominada Feentech SA, son dueñas con un 50% de participación cada una. Pymetic maneja CAME Pagos, que está en el ojo de la tormenta, atento a que el 50% de lo recaudado en lugar de retornar a sus socios queda en poder de Feentech, en cuyo directorio reviste la esposa de Carlos Grosso, Alejandra Alonso Piñeiro.

Este entramado de empresas y la atípica asociación entre Teipesa y la empresa vinculada a Grosso generó estupor en varias pymes asociadas a CAME, que desconocían los datos que están saliendo a la luz todos los días.