“La vida es una tómbola

De noche y de día

La vida es una tómbola

Y arriba y arriba”

Manu Chao,  “La vida tómbola”, La Radiolina, año 2007

Nada le faltaba a Maradona para trascender lo deportivo. Su muerte trajo una sorprendente y dolorosa confirmación de que sin él de este lado las cosas ya no serán igual: ni el fútbol ni la vida propiamente dicha.

Dentro de la cancha, tuvo las mejores respuestas a las peores preguntas. Fuera de la cancha, en cambio, abundó en la pura afirmación, en un acto, y otro acto, y otro, desentendidos de interrogantes y preámbulos.

¿Hubo más de un Maradona?

Acaso, con Maradona haya pasado que en su condición de hombre desmesurado parecía una objeción y una dificultad  y en realidad había sido condición y posibilidad. Así es, la estrella, el Dios sin religión, el mito viviente, llevados de la mano por el pibe pobre de Villa Fiorito, La Mano de Dios, “El Diego”.

“La Tombola con el Pibe” Manu Chao

Si, “Él”. El mejor futbolista de todos los tiempos falleció hoy tras sufrir un paro cardiorrespiratorio en la casa del distrito de Tigre en la que se había instalado tras la operación a la que se sometió a principios de este mes para que le extraigan un hematoma subdural.

Responder

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí