12 mayo, 2021 8:57 pm

El efecto del plan de vacunación en las encuestas nacionales

POR: Norman Berra- Analista de Opinión Pública – @berranorman

Si analizamos la serie evolutiva de las encuestas que miden la evaluación de la gestión del gobierno nacional frente al Covid-19 y la aprobación de la labor del presidente Alberto Fernández respecto al coronavirus (las variables de seguimiento difieren según las mediciones) encontramos, más allá de los matices, algunas regularidades estadísticas. En el promedio de las últimas 10 encuestas, el acompañamiento o apoyo al oficialismo ronda el 47%, por lo que el último estudio nacional de la consultora Analogías, que arroja un 46,5% de acuerdo, es el más representativo de la serie en esa variable, mientras que en términos de evaluación el más reciente de la consultora Opinaia se ubica como el más representativo de la serie (gráfico arriba). Como se advierte, la diferencia en esos dos guarismos (apenas 1,5 puntos porcentuales) no resulta estadísticamente significativa. Si observamos la serie evolutiva desde marzo de 2020, cuando comenzó la pandemia en nuestro país, la calificación positiva se ubica en el piso histórico.

Algo similar se observa en la serie evolutiva de consultora Poliarquía, que ofrece un seguimiento de la segunda variable (aprobación del presidente en relación al coronavirus). La aprobación está cerca del piso, pero insinúa una recuperación respecto a febrero pasado, pasando del 38% al 41%. Cuando analizamos la variable satisfacción con políticas y acciones del gobierno nacional para reducir el contagio por Covid-19 según la última encuesta nacional de la consultora Zuban Córdoba & Asociados, vemos que la satisfacción acumulada (muy + algo) alcanza 42,4%, contra una insatisfacción acumulada (poco + nada) de 56,6% (gráfico abajo). Así, el apoyo promedio al oficialismo en las tres variables examinadas (gestión, aprobación y satisfacción) según estos cuatro estudios ronda el 43,7%, un guarismo en el orden de magnitud del voto al Frente de Todos (FdT) en octubre de 2019 (48,24%; la brecha de 4,5 puntos porcentuales no es estadísticamente significativa).

Cuando analizamos la variable de satisfacción respecto a laoposición de Juntos por el Cambio, la satisfacción acumulada es de 39,6% contra una insatisfacción acumulada de 51% (gráfico abajo). En términos comparativos, el aval a JxC también se ubica en el orden de magnitud de su caudal en 2019 (40,28%; la diferencia de casi 0,7 puntos porcentuales no es estadísticamente significativa).

Sin embargo, el oficialismo cuenta con dos ventajas respecto a JxC: la primera es que su núcleo duro de mucha satisfacción es superior (24,8% vs 14,2%, una brecha de 10,6 puntos porcentuales). La segunda es que la evaluación de gestión mejora entre los vacunados: según Opinaia, la calificación positiva entre los segundos trepa al 53% (contra 45% a nivel general), con un núcleo duro de casi el doble (29% vs 16%; gráfico abajo). El mismo fenómeno se observa en otros niveles de gobierno, como el de la Provincia de Buenos Aires (PBA) y el de la Ciudad de Buenos Aires (CABA).

La misma tendencia se expresa en el estudio de Poliarquía: mientras que a nivel general el 41% aprueba la gestión del presidente Alberto Fernández en relación al coronavirus, entre los vacunados la aprobación trepa al 54%. Para más datos, entre aquellos electores que dicen que todos sus familiares de riesgo ya se vacunaron el apoyo trepa al 60% (gráfico abajo).

Al momento del cierre del estudio, apenas un 17% de los encuestados respondió que todos los miembros de su familia pertenecientes a la población de riesgo ya habían sido vacunados, mientras que 42% contestó afirmativamente por algunos de ellos (gráfico abajo). En este marco, el avance del plan de vacunación (el fin de semana que pasó se superaron los 7 millones de dosis aplicadas en todo el país) parece tener un efecto favorable al oficialismo en términos de evaluación y aprobación de la gestión, como señalan las encuestas citadas. Asimismo, el potencial electoral dela vacuna de cara a los comicios de este año no debería subestimarse: como se puede apreciar en las crónicas periodísticas y en algunas piezas testimoniales de la campaña sanitaria, los modales de multitud que espera, con ciudadanos que preguntan documento en mano ante la presencia de policías y las filas de autos estacionados con el celular listo y la ventanilla abierta, con la ansiedad para retratar el momento de alivio y celebración del trámite en ese desfile de generaciones (vacunables y acompañantes)atravesado por alegría y ojos húmedos de emoción después de tanto aguante son postales que hacen flotar un aire a fiesta cívica y a jornada de voto en los centros de vacunación.

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