
El presidente Javier Milei firmó el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 179/2025, que establece un nuevo Programa de Facilidades Extendidas con el Fondo Monetario Internacional (FMI). La medida, publicada este lunes en el Boletín Oficial, tiene como objetivo cancelar parte de la deuda que el Tesoro mantiene con el Banco Central de la República Argentina (BCRA) y afrontar vencimientos de los créditos obtenidos en el marco del acuerdo firmado con el FMI en 2022.
Según el artículo 1° del decreto, las operaciones de crédito público aprobadas bajo este programa tendrán un plazo de amortización de 10 años, con un período de gracia de 4 años y 6 meses. Los fondos obtenidos se destinarán a dos objetivos principales:
El Gobierno justificó la urgencia de la medida indicando que se necesita fortalecer la posición financiera del Banco Central, garantizar la estabilidad macroeconómica, reducir las restricciones cambiarias y continuar con la política de disminución de la inflación.
El Ejecutivo subrayó que al asumir en diciembre de 2023, el país se encontraba en una situación económica crítica, enfrentando estanflación, sin acceso a financiamiento externo, y con reservas internacionales netas negativas por USD 11.200 millones. Desde entonces, la administración de Milei implementó un ajuste fiscal y una política económica de estabilización, lo que permitió reducir la inflación interanual del 211,4% en diciembre de 2023 al 2,2% en enero de 2025. Además, destacaron que la pobreza pasó del 54,8% al 38,9% en su primer año de gestión.
El decreto también resalta que las reservas internacionales del Banco Central aumentaron en más de USD 7.000 millones desde el inicio del nuevo gobierno, aunque aún se requiere sanear el balance del BCRA para lograr una mayor estabilidad financiera.
El DNU establece que el Gobierno nacional firmará los instrumentos necesarios para implementar la medida y podrá delegar la ejecución del programa al Ministerio de Economía, encabezado por Luis Caputo. La decisión ya ha sido enviada a la Comisión Bicameral Permanente del Congreso, que evaluará su validez.
Este nuevo acuerdo con el FMI forma parte de la estrategia del Gobierno para gestionar los vencimientos de deuda a corto plazo, estabilizar la economía y reforzar la posición del Banco Central, en un contexto en el que aún persisten desafíos macroeconómicos y financieros.