
El hallazgo de Diego Spagnuolo en un country del partido de Pilar, junto a la orden judicial que permitió incautar su teléfono móvil, provocó una fuerte conmoción política. El funcionario, que hasta hace poco gozaba de cercanía con el entorno presidencial, ahora enfrenta el rechazo interno: desde la Casa Rosada no hubo respaldo, y su figura quedó desdibujada en el oficialismo.
El origen del conflicto fueron audios filtrados donde Spagnuolo se atribuye un rol protagónico en supuestas maniobras de corrupción dentro de la Agencia Nacional de Discapacidad. La difusión de esas grabaciones avivó tensiones internas, y los sectores oficiales señalan al bloque “Coherencia” de diputados disidentes como posible origen de la filtración.
La respuesta de Spagnuolo fue errática: admitió inicialmente que los audios eran fabricados con inteligencia artificial, luego alegó que su teléfono había sido intervenido, y finalmente dejó de responder. A raíz de esta incertidumbre, la Casa Rosada decidió removerlo, intervenir la ANDIS y designar en su lugar a Alejandro Alberto Vilches.
En paralelo, se realizaron múltiples allanamientos que afectaron tanto a la ANDIS como a laboratorios vinculados. Entre ellos, en la casa de un empresario de la Droguería Suizo Argentina, donde se incautaron varios cientos de miles de pesos y dólares, además de documentación relevante para la causa