Desde este miércoles 15 de enero entró en vigencia la eliminación total de los aranceles de importación para teléfonos celulares, una medida dispuesta por el Gobierno nacional que reduce la alícuota del 9,5% al 0% y busca abaratar los precios finales para los consumidores.
La decisión fue oficializada a través del Decreto 333/2025 y, según explicó el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, apunta a facilitar el acceso a la tecnología y achicar la brecha de precios con otros países, una diferencia que en los últimos años impulsó el turismo de compras en zonas de frontera.
Las distorsiones del mercado habían generado situaciones llamativas: en muchos casos resultaba más conveniente viajar al exterior para adquirir un celular que comprarlo en el mercado local. Un relevamiento de precios muestra que un iPhone 17 de 256 GB tiene en Argentina un valor cercano a los $2.000.000, mientras que comprándolo en Ciudad del Este, Paraguay, incluso sumando el costo de un paquete turístico, el gasto total ronda los $1.600.000, con un ahorro cercano a los $400.000.
Si bien la eliminación del arancel impacta directamente en la estructura de costos de los productos importados, desde el sector señalan que el precio final de los celulares también está influido por otros factores, como la carga impositiva interna, los márgenes comerciales y los costos logísticos. En ese sentido, el Gobierno apuesta a que la quita del impuesto fomente una mayor competencia y obligue a una recomposición de precios en el mercado.
“El arancel de importación de celulares pasa a ser del 0%. Menos impuestos, más competencia y mejores precios para todos”, expresó Adorni en redes sociales al anunciar la medida.
El nuevo escenario plantea desafíos para fabricantes locales, importadores, cadenas de retail y distribuidores, en un contexto marcado por la caída del consumo, ajustes de precios y la competencia con canales informales. De hecho, desde la industria indicaron que en los últimos meses algunos modelos registraron rebajas de hasta el 30%, impulsadas por la menor demanda.
La eliminación total del arancel es el último paso de un esquema de reducción gradual que comenzó en mayo del año pasado. Con esta decisión, el Gobierno busca reconfigurar el mercado de celulares y reducir una brecha de precios que, hasta ahora, seguía ubicando a la Argentina entre los países con dispositivos más caros de la región.