El secretario de Transporte de la Nación, Luis Pierrini, presentó su renuncia al cargo por “motivos personales”, según informó el Gobierno nacional a través de un comunicado oficial. La salida se produjo a apenas ocho meses de haber asumido, luego de reemplazar en mayo del año pasado a Franco Mogetta, y obliga al Ejecutivo a designar al tercer responsable del área desde el inicio de la gestión de Javier Milei.
En reemplazo de Pierrini fue nombrado Fernando Herrmann, un arquitecto egresado de la Universidad de Belgrano, con experiencia como docente universitario y formación en administración de empresas. Desde el Gobierno destacaron su trayectoria vinculada al desarrollo de obras de infraestructura y a la gestión en el sector, aunque su llegada se da en un escenario complejo y cargado de tensiones.
La renuncia se produce en medio de negociaciones sensibles con las empresas de colectivos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) por el valor del boleto y el esquema de subsidios que compensa las tarifas. De hecho, horas antes de su salida se publicó la Resolución 6/26 de la Secretaría de Transporte, que establece una nueva metodología para calcular los costos teóricos del servicio, una norma clave para el sector empresario.
El conflicto también involucra al gremio de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), que reclama mejoras salariales y mayor transparencia en la distribución de los subsidios. En ese contexto, comenzaron a circular versiones que vinculan la salida de Pierrini con supuestas irregularidades en la administración de esos fondos.
Según trascendidos periodísticos, el exfuncionario habría sido desplazado tras avalar un presunto fraude millonario vinculado al sistema SUBE, que involucraría a una empresa de transporte del AMBA. Aunque desde el Gobierno no confirmaron esas versiones, el episodio agrega ruido a una gestión marcada por la inestabilidad en un área estratégica.
Además del sistema de colectivos, el nuevo secretario deberá afrontar otros frentes críticos, como la situación de las aerolíneas comerciales y una infraestructura ferroviaria que presenta serias falencias, en un contexto de ajuste y recorte del gasto público.