Ante el avance de los incendios forestales en la región patagónica, el Gobierno nacional declaró la Emergencia Ígnea por el plazo de un año en las provincias de Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa. La decisión fue formalizada a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia y responde a la gravedad de los focos activos y a la complejidad del escenario climático.
La norma, identificada como DNU 73/2026 y firmada en acuerdo general de ministros, establece un marco excepcional para reforzar las tareas de prevención, combate y mitigación del fuego, además de habilitar acciones destinadas a la restauración de las áreas afectadas y a evitar la aparición de nuevos incendios.
El decreto también declara zona de desastre a los territorios comprometidos, en línea con lo previsto por la Ley de Gestión Integral del Riesgo y Protección Civil. En ese contexto, se faculta a la Agencia Federal de Emergencias —dependiente del Ministerio de Seguridad Nacional— a coordinar el operativo integral, que incluye asistencia directa a la población, apoyo logístico a las provincias y municipios, y medidas para la recomposición social, productiva y ambiental.
Desde el Poder Ejecutivo señalaron que la combinación de sequía prolongada, vientos intensos y la magnitud de los incendios, especialmente en áreas como el Parque Nacional Los Alerces y sus alrededores, desbordó la capacidad de respuesta local y representa un riesgo concreto para la vida de las personas, los bienes y los ecosistemas.
En los fundamentos del DNU, el Gobierno argumentó que la urgencia de la situación impedía esperar el trámite legislativo ordinario, por lo que resolvió avanzar con esta herramienta excepcional. No obstante, la decisión será comunicada a la Comisión Bicameral Permanente del Congreso para su correspondiente tratamiento.