El Gobierno nacional se prepara para lanzar la licitación del Belgrano Cargas, la empresa ferroviaria estatal incluida en el proceso de privatizaciones habilitado por la Ley Bases. La iniciativa busca redefinir el esquema de operación de una red clave para el transporte de cargas en el país.
El proyecto fue presentado ante inversores en Nueva York y contempla un modelo basado en “Open Access” (acceso abierto) y desintegración vertical, dos conceptos que generan dudas entre las compañías interesadas.
El esquema de acceso abierto permitiría que distintas empresas utilicen las vías ferroviarias sin necesidad de tener la concesión de la infraestructura, algo que no tiene antecedentes en servicios de carga a nivel internacional.
A su vez, la desintegración vertical implica que la operación se dividirá en distintos segmentos: vías, material rodante y talleres serán licitados por separado. Incluso, el pliego prevé que una misma empresa no pueda presentarse con la misma razón social en más de un segmento.
Estas condiciones despertaron cuestionamientos en el sector privado, que advierte que el modelo no se ajusta a estándares internacionales.
La red a concesionar abarca 7.594 kilómetros operativos en las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza, que atraviesan 16 provincias y conectan con cinco países: Chile, Bolivia, Paraguay, Brasil y Uruguay.
El Gobierno estima una inversión total de US$755 millones, distribuidos en las distintas líneas, con un esquema de financiamiento parcial.
El cronograma oficial prevé el lanzamiento de la licitación en los próximos días, con un plazo de 90 días para la presentación de ofertas. Luego, se abrirá una etapa de evaluación y adjudicación que podría cerrarse hacia mitad de año, con la transferencia final prevista para diciembre.
Entre los interesados aparece el Grupo México, que ya expresó reparos sobre el modelo y planteó la necesidad de integrar toda la operación en una sola concesión.
También compite un consorcio de grandes agroexportadoras —AGD, ACA, Bunge, Louis Dreyfus y Cargill— que busca quedarse con un negocio clave para la logística del sector.
La licitación del Belgrano Cargas se perfila así como uno de los procesos más relevantes dentro del plan de privatizaciones, con impacto directo en la competitividad y los costos del sistema productivo argentino.