El Gobierno nacional oficializó un incremento del 38% en la Prestación Alimentar, el beneficio destinado a reforzar el acceso a la canasta básica alimentaria para sectores vulnerables. La medida fue establecida a través de la Resolución 161/2026 publicada en el Boletín Oficial y comenzará a regir desde mayo.
La actualización fue definida por el Ministerio de Capital Humano, encabezado por Sandra Pettovello, con el objetivo de recomponer el poder adquisitivo de las familias beneficiarias en el actual contexto económico.
Con el nuevo esquema, los montos mensuales quedaron definidos según la composición del grupo familiar. Las familias con un hijo de hasta 17 años, embarazadas desde el tercer mes o quienes tengan un hijo con discapacidad pasarán a cobrar $72.250. En el caso de hogares con dos hijos, el beneficio ascenderá a $113.299, mientras que las familias con tres hijos o más recibirán $149.425.
Hasta abril, los valores oscilaban entre $52.250 y $108.062, por lo que el ajuste representa una de las subas más importantes aplicadas en el último tiempo.
En los fundamentos de la resolución, el Gobierno sostuvo que la Prestación Alimentar, junto con la Asignación Universal por Hijo (AUH), tuvo un papel relevante en la mejora de algunos indicadores sociales. Según datos oficiales citados en la normativa, la pobreza habría bajado del 38,1% en el segundo semestre de 2024 al 28,2% en igual período de 2025, mientras que la indigencia se redujo al 6,3%.
Desde Capital Humano señalaron además que, en el marco de una supuesta estabilización macroeconómica, resulta necesario reforzar las políticas de asistencia para consolidar la recuperación social.
La prestación está dirigida a titulares de la AUH, Asignación por Embarazo, Asignación por Hijo con Discapacidad y Pensiones No Contributivas para Madres de siete hijos o más. El pago se acredita de manera automática todos los meses y solo puede destinarse a la compra de alimentos.