viernes 08 de mayo de 2026 - Edición Nº2711

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fin de un plan

Nación cerró el Plan Estratégico Vitivinícola y eliminó los aportes a la Coviar

14:59 |El Gobierno oficializó el cierre del Plan Estratégico Vitivinícola y eliminó los aportes obligatorios a la Coviar. Desde Provincia advirtieron por el impacto en el sector.



El Gobierno nacional eliminó los aportes obligatorios que financiaban a la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar) y dio por finalizado el Plan Estratégico Vitivinícola 2020 (PEVI), una decisión que generó fuerte impacto en una actividad clave para las economías regionales y abrió una nueva disputa entre Nación, empresarios y provincias productoras.

La medida fue oficializada a través de la Resolución 55/2026 de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, que estableció el cierre formal del PEVI y el fin del sistema de contribuciones compulsivas que desde 2004 sostenía parte de la estructura de promoción y planificación del sector.

Según el Gobierno nacional, el esquema había excedido el plazo legal previsto originalmente y mantenía un mecanismo de financiamiento obligatorio que ya no tenía sustento normativo. El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, calificó el sistema como “una aberración” y sostuvo que durante más de dos décadas se recaudaron unos USD 300 millones “sin resultados concretos”.

La resolución también ordenó al Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) dejar de recaudar esos fondos y transferir al organismo los remanentes existentes. A partir de ahora, la Coviar continuará funcionando únicamente con aportes voluntarios de sus integrantes.

Qué era el PEVI y cómo funcionaba el sistema

La Coviar había sido creada por la Ley 25.849 para ejecutar el Plan Estratégico Vitivinícola, diseñado con el objetivo de posicionar a Argentina entre los principales exportadores mundiales de vino y fortalecer la competitividad del sector.

Para financiarlo, bodegas y productores debían realizar aportes obligatorios calculados sobre litros elaborados, embotellados o vendidos y sobre la uva procesada. Aunque el impacto individual era bajo, el esquema alcanzaba a toda la cadena vitivinícola.

Desde el oficialismo nacional remarcaron que el plan tenía vigencia hasta 2020 y que las posteriores reformulaciones, como el llamado “PEVI 2030”, no contaban con aprobación formal del Poder Ejecutivo.

Apoyo empresario y críticas al modelo anterior

La decisión fue celebrada por sectores empresarios nucleados en Bodegas de Argentina
, entidad que desde hace años cuestionaba el sistema de aportes obligatorios y se había retirado de la Coviar.

La cámara sostuvo que la medida representa “un paso histórico hacia la modernización y competitividad de la industria”, además de permitir una estructura “más eficiente y menos burocrática”.

Dentro del sector privado existía desde hace tiempo una fuerte discusión sobre el funcionamiento de la Coviar y el uso de los fondos recaudados, especialmente en un contexto de caída del consumo interno, dificultades exportadoras y cierre de establecimientos productivos.

La respuesta bonaerense y las advertencias del sector

La decisión nacional también generó rechazo en provincias vinculadas a la producción vitivinícola. El ministro de Desarrollo Agrario bonaerense, Javier Rodríguez, cuestionó el cierre del PEVI y advirtió que “desmantelar herramientas sin construir alternativas agrava la crisis productiva”.

El funcionario sostuvo que la actividad necesita “más coordinación, más financiamiento y más acompañamiento del sector público”, y vinculó la situación actual con las políticas económicas del Gobierno de Javier Milei.

Rodríguez también señaló que en los últimos dos años se redujo en más de 2.000 la cantidad de viñedos en producción y alertó sobre la caída de bodegas elaboradoras activas, especialmente en Mendoza, principal provincia vitivinícola del país.

Además, cuestionó el ajuste sobre organismos como el INV y el INTA y recordó la eliminación del programa PROVIAR II, destinado a pequeños productores.

Un sector golpeado por la caída del consumo y las exportaciones

El debate se da en medio de un escenario complejo para la industria. Datos del INV muestran que durante 2025 las exportaciones argentinas de vino cayeron 7,2% interanual y alcanzaron el nivel más bajo desde 2009.

También se registró una baja en los volúmenes exportados y un avance del vino a granel sobre productos de mayor valor agregado, mientras que el mercado interno apenas mostró una leve recuperación durante el primer trimestre de 2026.

En paralelo, productores y bodegas vienen advirtiendo sobre el aumento de costos, las dificultades de financiamiento y la caída de la rentabilidad en distintas regiones vitivinícolas del país.

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