El hecho comenzó a tomar estado público este viernes, cuando choferes de colectivos y representantes gremiales denunciaron que las empresas comenzaron a retirar de las unidades las calcomanías y carteles con la frase “Las Malvinas son argentinas”, cuya colocación es obligatoria por ley. Los trabajadores afirmaron que la medida también alcanzó a algunas formaciones ferroviarias y que la decisión habría sido comunicada por las empresas mediante directivas internas.