Lionel Messi anunció este lunes al mediodía su retiro de la selección argentina a través de una publicación en sus redes sociales. El capitán tiene 39 años y cerró un ciclo de dos décadas con la camiseta nacional.
La decisión se intuía después del subcampeonato del mundo obtenido en 2026 y, especialmente, tras la reciente muerte de su padre, Jorge Messi.
Messi debutó con la camiseta celeste y blanca el 17 de agosto de 2005, en un amistoso ante Hungría. Desde entonces disputó 205 partidos, convirtió 124 goles y aportó 65 asistencias.
En ese recorrido obtuvo seis títulos: un Mundial, dos Copas América, una Finalíssima, un Juego Olímpico y un Mundial Sub 20.
En su publicación, el rosarino explicó los motivos de la decisión y agradeció el acompañamiento de los hinchas.
“Después de este tiempo que pasó desde la final, pensándolo mucho, quiero comunicarles a todos que me retiro de la Selección… Fue una decisión que dolió y duele en el alma pero entiendo que es el momento. Les juro que siempre dejé todo, no solo los últimos años que se ganó todo antes también y siempre peleé y dejé todo por esta camiseta, por darles alegrías y hacer que se sientan orgullosos de ser argentinos a través del fútbol”, escribió.
En el mismo mensaje, Messi planteó que el ciclo estaba cumplido: “Queda poco y se van cerrando etapas y esta es una que me duele mucho. Amo, amé y amaré siempre estar en la Selección. Me vacié, ya no tengo más para dar y aparte vienen chicos muy grandes atrás que merecen estar”.
El capitán cerró su publicación con un agradecimiento a los hinchas, a su familia y al cuerpo técnico: “Gracias por todo el cariño de estos 20 años. Voy a extrañar mucho escucharlos desde adentro. Ahora voy a ser uno más de ustedes, alentando y bancando siempre desde afuera (en las buenas y en las malas, mucho más). Gracias a mi familia por estar siempre, por acompañarme en este viaje tan hermoso pero difícil. Gracias a cada uno de entrenadores, compañeros y dirigentes que me tocó compartir”.
El primer partido de Messi en la selección, el 17 de agosto de 2005, duró apenas 47 segundos. Ingresó al campo en reemplazo de Lisandro López, recibió una pelota y encaró al húngaro Vilmos Vanczák, que intentó frenarlo tomándolo de la camiseta.
Al intentar zafar, el delantero estiró el brazo y golpeó a su rival con el codo. El árbitro alemán Markus Merk le mostró la tarjeta roja y el debut terminó antes de cumplirse el minuto.