El fenómeno de El Niño se fortalecerá durante los próximos meses y podría generar un marcado aumento de lluvias sobre la cuenca del Paraná, un escenario que ya mantiene bajo seguimiento permanente a la Central Hidroeléctrica Yacyretá.
El Servicio Meteorológico Nacional informó en septiembre que existe una probabilidad del 100% de que continúe El Niño durante el trimestre septiembre-octubre-noviembre, con una intensidad fuerte o muy fuerte. NOAA también prevé más de un 90% de probabilidad de un evento muy intenso durante el final de 2026 y comienzos de 2027.
El impacto podría sentirse especialmente en el sur de Brasil, Paraguay y el noreste argentino, regiones que alimentan la cuenca del Paraná y, por lo tanto, determinan buena parte del caudal que recibe Yacyretá.
La propia Entidad Binacional Yacyretá advirtió que, durante fenómenos de estas características, el caudal que llega a la central puede alcanzar en algunos momentos hasta el doble del promedio histórico.
El escenario ya muestra algunas señales.
El informe hidrológico del 22 de septiembre indicó que el caudal afluente a Yacyretá se encontraba cerca de los 18.000 metros cúbicos por segundo, frente a un promedio histórico para septiembre de 12.339 m³/s.
Sin embargo, la tendencia prevista para los días siguientes era descendente y los niveles continuaban por debajo de los umbrales de alerta tanto en Ituzaingó como en Ayolas.
Esto significa que el escenario de riesgo proyectado para los próximos meses no implica que exista actualmente una situación de inundación.
El Sector Hidrología de la Entidad monitorea de manera permanente las precipitaciones y los caudales de los distintos cursos de agua que alimentan el embalse.
Si el volumen de agua supera la capacidad que puede atravesar las turbinas, Yacyretá puede utilizar sus estructuras de descarga para evacuar el excedente.
La operación busca controlar el flujo y, cuando las condiciones lo permiten, atenuar los picos de una eventual crecida para reducir los riesgos sobre las poblaciones ubicadas aguas abajo.
Además, el sistema de seguimiento permite emitir avisos con varios días de anticipación a autoridades y comunidades ribereñas cuando las condiciones hidrológicas lo requieren.
Uno de los efectos más llamativos aparece en la producción energética.
Aunque pueda parecer lógico pensar que un Paraná más caudaloso genera automáticamente mucha más electricidad, en Yacyretá la relación no es directa.
La central es una hidroeléctrica de llanura. Cuando una gran crecida eleva el nivel del río aguas abajo, disminuye el denominado salto neto, es decir, la diferencia de altura entre el embalse y el río.
Con un salto menor, las turbinas pierden eficiencia y producen menos energía por cada metro cúbico de agua que las atraviesa.
Por eso, un mayor caudal puede permitir aumentar la producción total de electricidad, pero ese crecimiento nunca es proporcional al volumen de agua disponible.
Los pronósticos oficiales indican que El Niño continuará durante el resto del año.
NOAA mantiene una probabilidad del 100% de condiciones de El Niño durante el verano 2026-2027 y todavía proyecta una probabilidad del 97% para el trimestre febrero-marzo-abril de 2027.
Para Yacyretá, el desafío será seguir de cerca cómo se traducen esas condiciones climáticas en lluvias reales sobre la cuenca.
La Entidad anticipó que continuará difundiendo informes hidrológicos y alertas a medida que evolucione el fenómeno, mientras el Paraná entra en una etapa en la que puede transportar bastante más agua de la habitual.