La decisión que precipitó la salida de Santiago Peña se tomó dentro de su propio partido. Horacio Cartes y otros dirigentes del Partido Colorado anunciaron que acompañarían el juicio político contra el presidente. Sin ese respaldo, Peña presentó su renuncia este jueves 5 de noviembre, en medio de la crisis desatada por la intervención de Ueno Bank.
El mandatario comunicó su decisión mediante un video publicado en su cuenta de X. Dijo que buscaba preservar la estabilidad del país y pidió disculpas a los paraguayos si había fallado durante su gestión. Poco después, el ministro del Interior, Enrique Riera, entregó la renuncia por escrito al Congreso.
La renuncia no frenó a la Cámara de Diputados. Los 78 legisladores presentes votaron a favor de formular una acusación para someter a Peña a juicio político. En cambio, la Cámara rechazó avanzar contra el vicepresidente Pedro Alliana, con 48 votos en contra y 30 a favor del enjuiciamiento.
Las dos votaciones muestran el alcance de la ruptura oficialista: el Partido Colorado acompañó la acusación contra Peña, pero mantuvo despejado el camino sucesorio de Alliana. El presidente presentó su dimisión; el Congreso todavía debe decidir si la acepta. También queda pendiente el trámite de la acusación que Diputados remitió al Senado.
El Banco Central del Paraguay inició el procedimiento de resolución de Ueno Bank después de constatar que su índice de solvencia había caído por debajo de la mitad del mínimo exigido. La medida puso en marcha la intervención de la entidad y la protección de sus depositantes. El organismo aclaró que se trata de un problema de ese banco y que no describe la situación general del sistema financiero paraguayo.
La exposición de fondos públicos amplificó el impacto político. El Instituto de Previsión Social tenía recursos invertidos en Ueno y utilizaba la entidad para pagar a unos 32.000 jubilados. El organismo aseguró que los haberes se financian con aportes, que los pagos están garantizados y que comenzó a gestionar el traslado de esas cuentas a otros bancos.
La acusación aprobada por Diputados atribuye a Peña un presunto conflicto de intereses por su participación anterior en Ueno Holding. También cuestiona su decisión de designar al frente del Banco Central a Carlos Carvallo, exdirectivo de Financiera Ueno, y la concentración de fondos previsionales en el banco.
El caso venía creciendo antes de la intervención bancaria. En octubre, una investigación de ABC Color identificó facturas por unos 30.000 millones de guaraníes emitidas por Ueno Holding, firma de la que Peña había sido accionista, por servicios al banco. Ese hallazgo alimentó los cuestionamientos sobre sus vínculos con la entidad, pero no demuestra por sí solo que el presidente haya recibido ese dinero.
La crisis también tiene una dimensión para la política argentina. Javier Milei había construido una relación estrecha con Peña y llegó a presentar sus reformas como un modelo afín al suyo. En un discurso ante el Congreso paraguayo, en septiembre de 2025, sostuvo que el gobierno de Peña impulsaba el mismo rumbo económico que buscaba aplicar en la Argentina. En enero de este año, durante una cumbre del Mercosur, lo llamó "mi queridísimo amigo Santiago Peña".
La cercanía siguió visible en septiembre, cuando ambos llegaron juntos a un encuentro de mandatarios en Nueva York. También compartían una agenda bilateral sobre Yacyretá, la Hidrovía Paraná-Paraguay y la integración comercial. Si el Congreso acepta la renuncia, Alliana deberá hacerse cargo de esa relación. Milei perderá así a un interlocutor al que había exhibido públicamente como socio de su proyecto regional.